Contexto Histórico Pre-Siglo XIX
Historia Precolonial y Colonial
Antes de la llegada de los europeos, el territorio del actual Uruguay estuvo habitado principalmente por los charrúas, guaraníes, y otros pueblos indígenas. Su forma de vida era nómada, centrada en la caza, pesca y recolección.
En el siglo XVI, comenzaron las exploraciones europeas. La región fue disputada por españoles y portugueses. Montevideo fue fundada en 1726 como fortaleza estratégica para frenar el avance portugués desde Brasil.
Eventos Clave
1726
Fundación de Montevideo

La ciudad de Montevideo fue fundada el 24 de diciembre de 1726 por el gobernador español Bruno Mauricio de Zabala, con el objetivo de frenar el avance portugués desde el este, especialmente desde la ciudad de Colonia del Sacramento, ocupada por Portugal.
Montevideo comenzó como una plaza militar pero rápidamente se transformó en un importante puerto comercial y núcleo poblacional, sentando las bases de lo que luego sería la capital del país.
Siglos XVII - XVIII
Intervenciones Portuguesas y Españolas

Durante los siglos XVII y XVIII, la Banda Oriental fue escenario de constantes disputas entre las coronas de España y Portugal.
Portugal fundó Colonia del Sacramento en 1680, en territorio que España consideraba propio. A partir de entonces, se sucedieron ocupaciones, tratados y enfrentamientos, incluyendo:
Tratado de Madrid (1750): buscaba resolver la disputa, pero fue resistido por indígenas y jesuitas.
Tratado de San Ildefonso (1777): otorgó definitivamente Colonia a España, consolidando su control en la región.
Estas tensiones marcaron el carácter fronterizo y estratégico del territorio oriental.
Siglo XVIII
Presencia de misiones Jesuitas en la Región Norte Y Litoral

Durante el siglo XVIII, los jesuitas establecieron una serie de misiones religiosas en el norte de la Banda Oriental, especialmente en las zonas cercanas a los ríos Uruguay y Cuareim (actuales departamentos de Artigas, Rivera y Salto).
Las misiones buscaban evangelizar y organizar socialmente a los pueblos guaraníes y otros grupos indígenas, promoviendo una vida agrícola y cristiana bajo una estructura comunitaria.
Estas reducciones jesuíticas fueron abolidas tras la expulsión de los jesuitas en 1767, por orden del rey Carlos III, lo que debilitó la protección indígena frente al avance colonial.
1776
Subordinación del Territorio al Virreinato de Río de la Plata
En 1776, la corona española creó el Virreinato del Río de la Plata, separándolo del Virreinato del Perú, con sede en Buenos Aires.
La Banda Oriental pasó a depender de este nuevo virreinato, lo que implicó:

Un mayor control político y militar desde Buenos Aires.
Aumento del comercio legal e ilegal con Europa a través del puerto de Montevideo.
Más influencia de las autoridades porteñas en los asuntos locales, lo que sentó las bases de futuras tensiones independentistas.
